Verónica Sierra: “La carta como fuente histórica permite un acercamiento no manipulado a las vivencias de la gente”

10 nov 2016

La Casa de Colón acoge este viernes, 11 de noviembre, a las 20.00 horas, la presentación del libro ‘Cartas presas. La correspondencia carcelaria durante la Guerra Civil y el Franquismo’, obra de Verónica Sierra, profesora de Historia de la Cultura Escrita de la Universidad de Alcalá. El trabajo rescata y estudia centenares de misivas escritas en celdas y barracones por personas anónimas encarceladas entre 1936 y el final de la dictadura.

“La carta, al ser una fuente personal, permite conocer desde una perspectiva más intimista los acontecimientos históricos. Además, posibilita un acercamiento que no está manipulado por nadie y es la expresión directa de las sensaciones y las vivencias de la gente”, explica Sierra sobre los cimientos del trabajo que dará a conocer en el citado centro dependiente de la Consejería de Cultura del Cabildo.

El acto previsto en el edificio situado en el número uno de la calle Colón contará además con las intervenciones de Pilar Domínguez, profesora de Historia de los Movimientos Sociales de la Universidad de Las Palmas de Gran Canaria, y de Manuel Ramírez, profesor de Ciencias y Técnicas Historiográficas en la misma universidad.

La presentación de ‘Cartas presas. La correspondencia carcelaria durante la Guerra Civil y el Franquismo’, editado este mismo año por la editorial Marcial Pons dentro de la Colección Historia, completa una intensa semana para la profesora Sierra, comisaria también de la exposición ‘Entre España y Rusia. Recuperando la historia de los Niños de la Guerra’, inaugurada el pasado miércoles y abierta hasta 5 de enero en la Casa de Colón.

El libro nos adentra letra a letra en historias vividas en prisiones de todo tipo, campos de clasificación y concentración y batallones de trabajos forzados,  espacios que constituyeron las piedras angulares de una represión diferenciada en muchos aspectos según tiempos y lugares, pero siempre sistemática e indiscriminada, en cualquier caso.

La carta como instrumento contra la soledad y salvaguarda de la identidad

Sierra destaca que en medio de la desposesión más absoluta y el sometimiento, la escritura, y especialmente la escritura epistolar, se convirtió para los prisioneros, hombres y mujeres, jóvenes y veteranos, cultos y analfabetos, militares y civiles, en el remedio principal para combatir la soledad, el aislamiento o el terror, así como en la terapia más eficaz para superar las extremas y complejas situaciones aparejadas a la vida en cautividad, arma de resistencia e instrumento para salvaguardar la identidad. 

El libro tiene dos finalidades básicas. Una es contar la historia de la Guerra Civil y del régimen franquista desde el interior de los centros de reclusión que poblaron nuestro país durante cuatro décadas a partir de las palabras de quienes sufrieron presidio, tanto las censuradas como las clandestinas, las que fueron interceptadas y las que, por el contrario, escaparon al control y a la vigilancia y consiguieron traspasar rejas y alambradas.

La otra, y no menos importante, añade Sierra, es rendir homenaje a cada una de las personas que escribió o recibió esas correspondencias carcelarias, cuya conservación resulta ser enormemente dispersa, llamativamente desigual y especialmente frágil.

 

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La autora del libro Verónica Sierra, en la Casa de Colón
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Portadas de 'Cartas presas' de Verónica Sierra.