Se amplía hasta el 1 de junio la exhibición en la Casa de Colón de 'Rubens de la Academia'

18 may 2015

Debido al éxito de público, la Casa de Colón, gestionada por el Cabildo a través del Área de Cultura, Patrimonio histórico y Museos, que coordina Larry Álvarez, amplía hasta el próximo 1 de junio la exhibición de la muestra ‘Rubens de la Academia'. Con la colaboración de La Obra Social La Caixa,  la exposición, prevista inicialmente hasta el 20 de mayo, incluye tres obras del maestro barroco pertenecientes a la colección de la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando: ‘San Agustín entre Cristo y la Virgen' y los dibujos ‘Pequeño Juicio Final' y ‘Tarquino'.

La muestra se enmarca en el convenio establecido entre el Cabildo de Gran Canaria y la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando para el préstamo, para su exhibición en la isla, de obras de grandes maestros, e incluye tres de las cuatro piezas de Rubens custodiadas por el Museo de la Academia (el desplazamiento de la cuarta obra, ‘Susana y los Viejos', no es recomendable, ya que se trata de una pintura de grandes dimensiones -190 x 223 centímetros- sobre siete tablas de madera muy dedicada).

"Partiendo del préstamo de las tres piezas y de que la figura de Rubens es uno de los acontecimientos fundamentales de la pintura barroca, la exhibición se plantea como una experiencia plástica mediante la cual profundizar, en la técnica, la composición, la iconografía, el pensamiento y, en definitiva, la cultura europea del momento, de manera directa y con un programa de ayuda, realizado por especialistas", explicó en su día el comisario, José Luis Gago.

Para disfrutar, con explicación, de estas tres grandes obras, la Casa de Colón ofrece visitas guiadas gratuitas (plazas limitadas por razones de aforo) de lunes a viernes, a las 18.30 y 19.30 horas. A partir de dos euros (más descuentos), las visitas convencionales pueden hacerse de lunes a viernes, de 10.00 a 21.00 horas; sábados, de 10.00 a 18.00 horas, domingos y festivos, de 10.00 a 15.00 horas. Cabe recordar que este lunes  (Día Internacional de los Museos),  la entrada al centro será gratuita durante toda la jornada.

 

‘San Agustín entre Cristo y la Virgen' (241 x 183 centímetros) es una obra de 1615 de inusitado interés surgida directamente de los textos del santo y, en concreto, de un pasaje de sus ‘Soliloquios' en el que expresa su amor a Cristo y a María, fuentes de toda su doctrina, y que justifica la escena y la posición de cada uno de los personajes: "Puesto entre ambos, no sé donde volverme: aquí me alimento de la sangre, aquí de la leche".

La representación está muy estudiada. La predisposición de Cristo, colocado frontalmente en el fondo del espacio, a participar en la regalía que hace la Virgen al Santo, construye, a través de la mirada que le dispensa, un nimbo místico en el que no está incluido San Agustín, que fija la vista, expectante, en la infinitud celestial. Además, frente al Santo, que parece absorberla, Cristo y María irradian luz.

Se trata de un ejemplo destacado del virtuosismo con el que Rubens construye sus obras y con el que interviene en la consolidación de una factura de inmediata comprensión del soporte de su discurso.

El dibujo de ‘Pequeño Juicio Final' (143 x 96 cm), conocido así para diferenciarlo de la obra denominada ‘Juicio Final', es una versión preparatoria y muy fiel de ese otro cuadro, que se conserva en la Alte Pinakothek de Múnich, un óleo sobre madera, de entre 1615 y 1619, y de 183,3 x 119 centímetros.

Ciertamente, es una obra de particular concepción espacial y compositiva dentro de la línea del artista. En especial, por el tratamiento de los cuerpos, cuya cantidad e interrelación va más allá del habitual ensamblaje de troncos y miembros.

El dibujo de ‘Tarquino' que hay en la Academia (25,5 x 31,9 centímetros) está fechado entre 1610 y 1611, y forma parte de los trabajos preparatorios para el cuadro ‘Tarquino y Lucrecia' (187 x 215 centímetros),  actualmente en El Hermitage aunque reclamado por Alemania.

El estudio representa la posición del brazo derecho, el tronco y la cabeza de Tarquino e incluso tiene un segundo dibujo de la posición de la mano y el arranque del brazo. El estudio podría ser una revisión in tempo de la pintura definitiva, algo que podría confirmarse mediante el análisis de la tela, verificando los posibles retoques y dibujos de fondo.

Por ello, la versión que posee la Academia y que se exhibe ahora en Gran Canaria es un documento fundamental para el conocimiento del cuadro y la evolución llevada a cabo por el pintor durante el proceso creativo.

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