PRESENTADA UNA CURIOSA APORTACIÓN SOBRE LA BIGAMIA CANARIA EN LAS COLONIAS NOVOHISPANAS

19 oct 2010

Irónicamente el primer canario acusado de bigamia en 1575 por el Tribunal del Santo Oficio de la Inquisición fue un tal Miguel, de apellido Casado. El estudio aproximativo a la bigamia en Canarias llevado a cabo por la historiadora tinerfeña Eva Luz Cabrera y el mexicano Sergio Israel Hernández, arroja una veintena de singulares casos denunciados a lo largo de los tres siglos que van del XVI al XIX en las entonces colonias novohispanas. Sólo se conoce el caso de una mujer que rompió el canon de la indisolubilidad del matrimonio establecido por la Iglesia, y ambos estudiosos se preguntan por las razones y motivos que inducían a una persona a cometer tan grave delito aún a sabiendas de que podía ser privada de su libertad.

“Eran motivos económicos, sociales o religiosos”, señala Hernández, “aunque no puede establecerse una pauta concreta. Cada uno de los procesos abiertos por bigamia estudiados responde a particularidades específicas”. Era muy complicado en la época conocer quién estaba casado y quién no. “Muchos inculpados por bigamia e incluso poligamia recurren a las iglesias de tierra adentro donde no son conocidos para contraer matrimonio nuevamente con testigos que son sobornados y documentación alterada fundamentada en falsos rumores de muerte a favor de uno u otro de los cónyuges, por ejemplo; son personas que pertenecen a profesiones que les permiten una movilidad regular como marinos, comerciantes, cocineros o soldados”, avanza el historiador de la Universidad Autónoma de México.  “Hay un caso de un matrimonio que se contrae en la isla de La Palma y el segundo en la de Tenerife, solicitándose la certificación de soltería del mismo a través del obispado de Nicaragua”, indica. “El papel de los paisanos asentados en las tierras de ultramar va a ser muy importante para la Santa Inquisición, ya que los tendrá muy en cuenta como testigos directos en los tribunales de Filipinas, Cartagena de Indias o México, o como colaboradores a la hora de eludir la acción de la severa justicia inquisitorial”, añade.

Para Sergio Israel Hernández la bigamia se producía más en los estratos sociales medios y clases medias bajas que eran las que padecían mayor inestabilidad económica y la endeble situación del Archipiélago caracterizado por la temporalidad productiva de cultivos como la caña de azúcar, el comercio del vino o la cochinilla. Muchos veían en las colonias de ultramar la oportunidad de mejorar el hasta entonces penoso estándar de vida de las Islas, idealizada particularmente en el retorno de los llamados indianos”.

Mañana miércoles, día 20, serán presentadas en la jornada matinal un total de 14 ponencias en las secciones de Historia Social y Arqueología. El seminario Pasado y presente de las ciudades atlánticas prosigue desarrollándose con la aportación de siete nuevas comunicaciones de historiadores de Cuba, Gran Canaria, Venezuela y Brasil. Los historiadores disfrutarán mañana de una visita organizada al municipio de Agaete, en donde conocerán el Parque Arqueológico del Maipés y a los restos arqueológicos del ingenio azucarero de los siglos XV y XVI que se encuentra en sus inmediaciones. 

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