MARINA GIL Y VICENTE VALIENTE PRESENTAN ‘LAS ORILLAS DE MI NIÑEZ’ Y ‘LA MELODÍA DE LAS BALLENAS’ DOS RELATOS CORTOS UNIDOS POR LA CONCIENCIA MEDIOAMBIENTAL

28 ene 2010

Los escritores Marina Gil (Las Palmas de  Gran Canaria, 1974) y Vicente Valiente (Playa Blanca, 1952) presentarán mañana 29 de enero (20.00) horas sus últimas creaciones literarias ‘Las orillas de mi niñez’ y ‘La melodía de las ballenas’ en un acto que tendrá lugar en la Casa de Colón de Las Palmas de Gran Canaria. Ambos textos, editados por Beginbook, son una llamada de atención ante el progresivo deterioro medioambiental que sufren las islas, en particular, y el planeta en general, una situación que, según Gil, viene marcada por la creencia generalizada de que cualquier recurso natural, más allá de su valor biológico o geológico “es una materia prima que se puede utilizar sin pararse a pensar las consecuencias”. En el caso de La melodía de las ballenas, Valiente asegura que el texto nació de sus propias experiencias de infancia cuando “podía acariciar a estos bellos animales desde la barca de mi abuelo, un pescador de Playa Blanca (Lanzarote)”. Por su parte, Marina Gil, que se estrena con este relato corto ambientado, también, en la isla de los volcanes, destaca que más allá de ciertos tintes autobiográficos, ‘Las orillas de mi niñez’ son una reflexión acerca de la destrucción del entorno y del verdadero valor de la naturaleza.

Libros que nacen de un reto. Gil escribió este, su primer libro, al recoger el reto lanzado por Vicente Valiente quien le animó a plasmar en palabras varios proyectos literarios. “Recogí la prueba y me lancé a escribir el relato en base a los propios recuerdos de Vicente, que es de esta parte de Lanzarote. Yo no conocía la isla, pero me animé a escribir esta historia en la que vuelco mis propias visiones de la niñez a través de las palabras de Vicente. Después viajé a Lanzarote para ver aquello de lo que había escrito y me he dado cuenta de que había logrado absorber todo este contexto geográfico”, comenta.

En todo caso, aseguran los autores, los dos textos tienen en común la preocupación que sienten los dos autores al ver como “se está perdiendo el respeto por las cosas que nos rodean”, un extremo que, según Vicente Valiente viene aparejada a una caída paulatina del sistema de valores de la sociedad. “Añoro un tiempo en el que un lugar como Playa Blanca era un auténtico paraíso. Mi abuelo era pescador y nunca cogió de la mar más de lo preciso para vivir. Ahora, las playas de mi niñez son un estercolero de basura y de urbanizaciones turísticas y no hay más que acercarse al mar para ver que huele a aceite”, se lamenta.

En este sentido, añade Marina Gil, “estas dos pequeñas fábulas pretenden ser un modesto manual para cambiar conciencias y actitudes. Son una reflexión acerca de la verdadera relación de todos nosotros con el medio que nos rodea”.

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