LA CASA DE COLÓN OFRECE TALLERES DE VERANO CON LA FINALIDAD DE QUE LOS NIÑOS Y NIÑAS EMPIECEN A PERCIBIR EL MUSEO COMO UN ESPACIO CERCANO A SU IDENTIDAD

08 jul 2011

La Casa de Colón vuelve este verano a reactivar los talleres destinados al público infantil con la finalidad de facilitar a los más pequeños el conocimiento de los tesoros de custodia el emblemático centro americanista de Vegueta con divertidas actividades lúdicas. Tres propuestas diferentes integran el programa educativo denominado El museo y tú, diseñado especialmente para cubrir la siempre creciente demanda de ocio cultural en períodos no lectivos de niños y niñas que están de vacaciones.

El objeto misterioso, Tu familia en el museo y ¡Manos arriba¡, son los tres talleres que el Departamento de Educación y Acción Cultural de la Casa de Colón (DEAC) ha organizado por octavo año consecutivo desde el 12 de julio al 25 de agosto, que permitirá a cientos de niños y niñas pasar un entretenido verano en el museo que gestiona la Consejería de Cultura y Patrimonio Histórico y Cultural del Cabildo grancanario.

Participar para renovar

A juicio de Jennifer Godoy, responsable de DEAC de la Casa de Colón, “una de las finalidades más importantes a las que aspiran los museos en la actualidad es conseguir la participación de la comunidad en nuestros espacios museísticos. Se trata de renovar la percepción social del propio museo, comenzando por trabajar con el sector infantil de la sociedad en dicha apreciación”.

Los talleres previstos para edades comprendidas entre los 5 y los 12 años, limita a 20 sus plazas  con la finalidad de que prime la calidad del aprendizaje y los monitores presten suficiente atención a cada participante.
En esta ocasión, el DEAC de la Casa de Colón ha articulado una cuidada selección de actividades didácticas que se apoyan en el aprendizaje basado en los objetos, en el museo como lugar especial, como espacio donde los pequeños puedan hacer propios sus contenidos y puedan ver reflejada su identidad. “Explorando una cultura material, se puede aprender sobre el objeto y su relación con otras piezas, personas, épocas y con otras ideas. Este método de aprendizaje permite al participante mirar directamente a las piezas expuestas, haciéndoles preguntas y descubriendo su significado e importancia en el pasado, en el presente y en el futuro: hacemos de ellas herramientas que forjan conexiones con las experiencias propias”, señala Godoy. “Además, estas actividades nos ayudan a no contemplar el Museo como únicamente contenedor de objetos, sino como un lugar donde también se atesoran ideas y memorias”, añade.

Perfil de los participantes

Muchos de los niños que acuden a los talleres de verano organizados por la Casa de Colón proceden del municipio de Las Palmas de Gran Canaria, fundamentalmente de la zona de Vegueta y Triana, así como de otros barrios de la ciudad e incluso otros municipios de al Isla. “Además cada año solemos contar con la presencia de niños que están pasando aquí sus vacaciones, por lo que los grupos que se forman son muy heterogéneos”, avanza la monitora.

Para Jennifer Godoy, “el público infantil, al que normalmente se trata como futuro usuario de los museos, y al que por tanto se dirige una serie de acciones encaminadas a fidelizar su asistencia a los mismos, ya forma parte de hecho de las audiencias de los museos. La diferencia con los adultos se suele hacer en el momento en el que se le considera público cautivo, algo que es así cuando acuden con el grupo escolar. Pero en el caso de los talleres de vacaciones en la Casa de colón son muchas veces los propios niños los que acuden a sus padres para que les lleven al museo, bien porque ya han venido otros años y conocen las actividades que se llevan a cabo en el Museo, bien porque lo hacen amigos o conocidos suyos”.

Esta última circunstancia ofrece a los técnicos del DEAC de la Casa de Colón una clave muy significativa para el desarrollo del clima de aprendizaje que se consigue en el Museo, pues la motivación previa permite que los participantes sean especialmente activos y dinámicos. Y también logra que sus familias participen de este contexto. “Los padres siempre son invitados a acudir un poco antes de que termine la actividad, para que sus hijos puedan compartir con ellos las pequeñas historias y emociones que se han ido creando en el grupo”, prosigue Godoy.

Los tres talleres

Los tres talleres están distribuidos en tres días de la semana, los martes, miércoles y jueves, a la misma hora, de 11.00  a 13.00. Cada día se dedicará a una actividad diferente, que tendrá lugar en las salas de exposición del museo, en el Patio de la Universidad y en una de sus salas polivalentes, donde los niños contarán con materiales de apoyo para realizar los talleres. Al finalizar la semana habrán realizado las tres actividades propuestas.

En el taller denominado El objeto misterioso ¿Cuántas cosas sabemos y cuántas podemos averiguar?… a los pequeños se les anima a explorar la colección de la Casa de Colón jugando y averiguando muchos detalles sobre los objetos misteriosos que se encuentran a su paso.

Tu familia en el museo. ¿La historia de tu familia en un museo de historia?... acerca un testimonio de nuestro pasado a la Casa de Colón para convertirlo en memoria colectiva. Se propone aquí que algún objeto personal de las familias de los participantes forme parte de la colección del museo durante unos días. “Al tener que buscar un objeto familiar que queramos compartir con los demás, traerlo al Museo, explicarlo, explorarlo, redefinirlo,… hacemos propio lo que forma parte de nuestro pasado. Además los niños y niñas tienen que indagar en sus familias, hacer participar a sus padres, tíos o abuelos, para que les cuenten la historia del objeto elegido”, explica entusiasmada Godoy.

Finalmente, en el taller ¡Manos arriba¡ Nos ponemos manos a la obra, los participantes usan sus manos y la cabeza para esforzarse en presentar unos objetos que todos sean capaces de comprender.

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