LA CASA DE COLÓN INAUGURA LA MUESTRA COLECTIVA ‘CULTO A LOS MUERTOS EN EL ARTE MEXICANO’

31 oct 2012

La Casa de Colón (c/ Colón, 1, Las Palmas de Gran Canaria) inaugura el día 3 de noviembre, a las 13.00 horas, la muestra Culto a los muertos en el arte mexicano, una exposición que recoge la obra plástica y fotográfica de una veintena de creadores que abordan en sus propuestas el tema de la muerte desde una perspectiva cultural y antropológica.

Tras la inauguración de la citada colectiva, también será inaugurado en el museo americanista que gestiona la Consejería de Cultura y Patrimonio Histórico y Cultural del Cabildo grancanario, que dirige Larry Álvarez, el denominado Altar de Muertos, una manifestación popular de gran arraigo en México con la que se celebra el Día de los Difuntos y que refleja el sincretismo del viejo y el nuevo mundo.

El Altar de Muertos, caracterizado por la riqueza de sus adornos, por el ingenio de sus figuras y por los objetos o viandas culinarias que se ofrecen en el mismo, quedará expuesto en una de las salas de la planta alta de la Casa Colón.

La muestra, que puede ser visitada hasta el día 15 de noviembre, de 09.00 a 14.00 y de 18.00 a 21.00 horas, reúne la obra de los artistas Carla Arouesti, Rosa Chivardi, Jesús Contreras, Nicole Denaire, Tereso G. Díaz, Claudia Gallardo, Camena Gonzalez, Tomás Gondi, Glez Altamirano, Virinia Lizardi, Rocío López Venero, Eduardo Lugo Reyes, Sandra Robles y Dirse Tovar.

Organizada por la Asociación Mexicana de Turismo Cultural (AMTUC), la muestra forma parte del proyecto Turismo Cultural de México en Canarias, que persigue crear una plataforma que permita establecer un puente turístico cultural con el que se propicie el interés de la comunidad canaria por visitar México, y motive a los millones de turistas mexicanos que vienen a España conocer la riqueza de las Islas Canarias.

El Día de Muertos es una rica tradición mexicana que mezcla rituales católicos con creencias prehispánicas. La Unesco declaró la festividad Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad, entre otras valoraciones, por considerar que es una de las representaciones más relevantes del patrimonio vivo de México y del mundo, así como una de las expresiones culturales más antiguas y de mayor fuerza entre los grupos indígenas del país. Las fiestas indígenas dedicadas a los muertos están profundamente arraigadas en la vida cultural de los pueblos indígenas de México. Esta fusión entre ritos religiosos prehispánicos y fiestas católicas permite el acercamiento de dos universos, el de las creencias indígenas y el de una visión del mundo introducida por los europeos en el siglo XVI.

TALLERES

Además, coincidiendo con la exhibición de la exposición Culto a los muertos en el arte mexicano, la Casa de Colón impulsará, del 5 al 15 de noviembre, tres talleres de creación plástica orientados a escolares, familias y personas adultas, relacionados con la tradición mexicana de la celebración del Día de Muertos: uno sobre La Catrina en Canarias, otro de papel picado y un tercero sobre calacas recortables. Los tres talleres, de carácter gratuito pero con límite de plazas, serán impartidos por Guadalupe Sánchez Álvarez, doctora en Historiografía de la Universidad Autónoma Metropolitana de  México.

El primero de ellos trabajará alrededor de La Catrina, que suele representarse en forma de esqueleto femenino muy elegante, vestido de canaria y con los colores tradicionales de la celebración del Día de Muertos mexicano. En el de papel picado se realizarán formas ornamentales con una gran diversidad de dibujos, como los que suelen usarse para decorar la festividad del Día de Muertos y otras en México. Finalmente, en el de calacas recortables los asistentes podrán confeccionar esqueletos muy coloridos con vestimentas tradicionales de México, hechos en papel.

ALTAR DE MUERTOS

¿Qué significan cada uno de los elementos del altar?

El retrato del recordado sugiere el ánima que los visitará la noche del 2 de noviembre. La imagen de las ánimas del purgatorio sirve para obtener la salida del purgatorio del alma de nuestro difunto por si acaso se encontrara ahí.

Los cirios, sobre todo si son morados, son señal de duelo.

La cruz pequeña se pone por si el ánima se encontraba en el purgatorio, ayudándolo a salir de ahí para continuar su viaje.

Las calaveras de azúcar, medianas en el nivel superior, son alusión a la muerte, siempre presente.

Los cuatro cirios en cruz representan los cuatro puntos cardinales, de manera que el ánima pueda orientarse hasta encontrar su camino y su casa.

Las tres calaveras pequeñas y en un nivel bajo, son dedicadas a la Santísima Trinidad, y la grande en el mismo nivel, al Padre Eterno.

El agua en la jarra es para que se moje los labios resecos por el largo viaje desde el más allá.

El licor, tequila preferiblemente, es para que recuerde los grandes acontecimientos agradables durante su vida y decida visitar a los vivos.

El copal o incienso sirve para que su humo limpie el lugar de malos espíritus y así pueda entrar el ánima a su casa sin ningún peligro.

La comida tiene por objeto deleitar al ánima que nos visita.

La cruz grande de ceniza sirve para que al llegar el ánima hasta el altar pueda expiar sus culpas pendientes.

Las flores sirven para adornar y aromatizar el lugar durante el tiempo que esté presente el ánima.

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